Boquita Race 2026 reúne a más de 150 competidores
*Es una desafiante aventura entre el mar y el cerro de Manzanillo
Redacción – Dimensión
Con una gran respuesta de atletas y amantes de los retos extremos, se llevó a cabo con éxito la primera edición de Boquita Race 2026, un evento que convirtió a Playa La Boquita y el Cerro de Juluapan en el escenario perfecto para poner a prueba la fuerza, resistencia y determinación de más de 150 participantes provenientes de Colima, Jalisco, Michoacán y Guanajuato.
Los competidores enfrentaron dos modalidades de recorrido, de 5 y 7 kilómetros, atravesando senderos naturales, playa, montaña y una serie de obstáculos diseñados para desafiar tanto el físico como la mente.
A lo largo del circuito se instalaron más de ocho obstáculos, entre ellos Pecho Tierra, Las Garras del Jaguar, Barras de Equilibrio y Cargando Cubetas, pruebas que exigieron esfuerzo, coordinación, resistencia y trabajo mental para llegar a la meta.

Cada paso sobre la arena, cada ascenso al Cerro de Juluapan y cada obstáculo superado representaron mucho más que una competencia deportiva: fueron una demostración de disciplina, voluntad y espíritu de superación. Los participantes vivieron una experiencia única en contacto con la naturaleza, combinando el mar, la montaña y la emoción de un desafío que puso a prueba sus propios límites.
Boquita Race nació con el objetivo de impulsar el deporte de aventura y posicionar a Manzanillo como un destino ideal para el turismo deportivo. La organización destacó que este tipo de eventos no solo fortalecen la actividad física y los hábitos saludables, sino que también generan convivencia familiar, promueven la economía local y proyectan la riqueza natural del estado de Colima a nivel nacional.
Este evento fue presentado por Marley Surf School y ROCK MMA, dos proyectos orgullosamente manzanillenses que unieron esfuerzos con la visión de crear experiencias deportivas de alto nivel, demostrando que en Manzanillo existe el talento, la pasión y la capacidad para organizar competencias que dejen huella en cada uno de sus participantes.
La primera edición de Boquita Race dejó claro que el deporte extremo tiene un espacio importante en la región y que existe una comunidad dispuesta a aceptar nuevos desafíos.
Porque al final, la verdadera victoria no se mide por el tiempo en el cronómetro, sino por el valor de seguir adelante cuando el camino se vuelve difícil.
El mar, el cerro y la gloria ya escribieron su primer capítulo… y apenas comienza la aventura.








