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Hallazgo de cuerpos celestes que expulsan humo sorprende a científicos

Un equipo de astrónomos encontró una veintena de gigantes rojas al centro de la Vía Láctea. Los cuerpos se ocultan entre emanaciones de polvo que ellos mismos arrojan

Un estudio de 10 años que involucró a mil millones de estrellas bajo luz infrarroja llevó al descubrimiento de cuerpos estelares nunca antes vistos. Algunos astros en el centro de la Vía Láctea emiten constantemente bocanadas de “humo” que ocultan parcialmente su brillo. Los científicos aún no conocen con exactitud su naturaleza, pero ya las han denominado ‘viejas fumadoras’.

El hallazgo de las estrellas que exhalan humo fue publicado en el último número de la revista Monthly Notices of the Royal Astronomical Society. El equipo liderado por el profesor Philip Lucas de la Universidad de Hertfordshire explicó que identificaron 21 gigantes rojas que modificaron su brillo de manera inesperada. Análisis espectrográficos confirmaron que expulsaron nubes que ocultaron su presencia a los sistemas de observación.

No es humo en el estricto sentido de la palabra. Dicho fenómeno solo aparece tras un proceso de combustión sobre material orgánico, como el papel o la madera. En su lugar, se trata de emanaciones de partículas de materia estelar impulsadas por la alta concentración de metales y la radiación propia de la estrella en proceso de extinción.

HUMO VINCULADO A LA DISTRIBUCIÓN DE MATERIA EN LA GALAXIA

Estas ‘viejas fumadoras’ se identificaron en el centro de la Vía Láctea, en la región conocida como Disco Nuclear. Dicha parte de la galaxia tiene un diámetro de 3,500 años luz y es la que contiene al agujero negro supermasivo Sagitario A*. Dado que las estrellas en esta zona son particularmente ricas en elementos pesados, los científicos creen que las emisiones de humo forman parte de algún proceso natural de distribución de materia.

“La materia expulsada por estrellas viejas desempeña un papel clave en el ciclo de vida de los elementos, ayudando a formar la próxima generación de estrellas y planetas. El descubrimiento de un nuevo tipo de estrella que desprende materia podría tener una importancia más amplia para la propagación de elementos pesados en el Disco Nuclear y en regiones ricas en metales de otras galaxias”, afirmó Philip Lucas.

Para realizar este descubrimiento, se utilizó el Telescopio de rastreo visible e infrarrojo para la astronomía (VISTA) ubicado en el Observatorio Cerro Paranal, en los Andes de Chile. Es parte de la infraestructura del Observatorio Europeo Austral (ESO). Una vez identificados los cuerpos, se profundizó en su investigación con la ayuda del Very Large Telescope, uno de los instrumentos más potentes disponibles en el hemisferio sur del planeta.

UN MAPA INFRARROJO DE LA VÍA LÁCTEA

Además del hallazgo de las ‘viejas fumadoras”, el equipo también descubrió 32 protoestrellas vinculadas en un solo grupo, cuya actividad era volátil. Los objetos manifestaban erupciones y estallidos durante periodos de meses, años y décadas. Como es habitual en las estrellas en proceso de formación, no son visibles de manera tradicional, ya que su brillo está oculto en densas nubes de material estelar que forman una “crisálida”. Solo a través de detectores de radiación infrarroja es posible analizar su comportamiento.

Según el informe, el estudio VISTA de Variables en la Vía Láctea (VVV) representa el primer estudio significativo de la variabilidad en el infrarrojo cercano de la galaxia. Cuando inició su proeza en 2010, su objetivo fue crear un mapa estructurado y con un nivel de detalle sin precedentes del espacio cercano.

Las gigantes rojas son estrellas en su última etapa de vida. Son más grandes que cuando fueron jóvenes, pero tienen menos temperatura. Mientras pasa el tiempo, los cuerpos van perdiendo masa hasta que su núcleo, una enana blanca, queda expuesto. El objeto se irá enfriando poco a poco para cristalizarse en una enana negra.

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