¿Qué viene?
Chou
Sean Osmin HAMUD RUIZ
Viene la denuncia por parte del Departamento de Estado de EE UU. Con ello, el gobierno le da un reloaded al nacionalismo, a la defensa de la patria contra el invasor, al ogro injerencista, maldito imperialista yanqui.
Cartas y más cartas de todo el establishment manifestando el apoyo al país, a su independencia, al gobierno, a Rocha.
Se desgañitaron exigiendo las pruebas que incriminen, aunque salten a la vista. El montaje del asesinato de Cuén fue grotesco.
Fieles a sus dogmas, inician una “investigación” federal de la que sale más limpio de como entró, según sus palabras “con la frente limpia y en alto”.
Lo mejor es que bajen las aguas. Que pida licencia, se guarde y lo cuidamos, no vaya a ser.
Y 112 días después, dijo que producto de una personalísima decisión, regresó.
Entonces todo ese cariño, todo ese apoyo, todo ese calor de grupo, se esfumó y, otra vez, con su peculiar estrategia epistolar, a retirar el acompañamiento, a hacerse los extrañados; la Presidenta se enfermó y alegó que a ella nadie le había avisado nada.
A partir de ese momento, la especulación en pleno ¿Quién dejó que Rocha regresara? ¿A quién consultó? ¿Qué arreglo permitió que esta circunstancia sucediera?
Apenas se empezaban a armar líneas de tiempo, sucesos colaterales, el descifrado de los mensajes en redes. Algo está pasando, estamos atestiguando el encontronazo de los poderes reales y oficiales. Seguro que viene el rompimiento, el distanciamiento. Por fin la Presidenta hará valer su bastón de mando.
En cuestión de horas, que se nos vuelve a salir del gobierno de Sinaloa. Le sirvieron el segundo tiempo a la señora especulación para que se siga alimentando.
Quisiera creer. Quisiera pensar que hay un “cisma”, que el supuesto distanciamiento redireccionará al gobierno. Lo siento, no lo veo así. Veo la construcción de una de sus acostumbradas acciones que quieren medir el pulso social (recordemos el asunto de la retroactividad de la ley, por ejemplo), ver hasta dónde aguanta la liga.
Para mí, una mascarada dirigida a varias audiencias, incluida la de al Norte de la frontera. Seguimos en el mismo CHOU.
MICROCUENTO
Ese día del padre que me la entregaron, renegué. ¿Cómo es posible que me regalaran esto? Meses después, hasta temprano me levanto los domingos para hacerla rugir. Todavía me sorprendo, pero me encanta usar mi podadora.
