Comentario Homilético
“La sabiduría nos acompaña al encuentro con Cristo Esposo”
Mt 25,1-13
Pbro. Jorge Armando CASTILLO ELIZONDO
Hermanos, después de haber celebrado la solemnidad de todos los Santos y la conmemoración de los fieles difuntos, realidades que vendrán al término y fin de la vida, ahora nos toca reflexionar sobre la manera de prepararnos para ese momento último. En el Evangelio ese momento es llamado “encuentro” y es refigurado en la parábola de las diez vírgenes que van al encuentro con el Esposo. La sabiduría será por tanto el primero y más importante requisito para ayudarnos a la guía y desarrollo de una vida plena, que nos permitirá estar preparados para el encuentro con Dios.
Generalmente confundimos la sabiduría con la inteligencia, y pensamos que esta, la sabiduría, dependa de las grandes posibilidades de estudio y de preparación, pero no es así. La inteligencia se cultiva mediante el estudio, pero la sabiduría va más allá de eso. La sabiduría depende de la actitud interior para dejarse enseñar por la vida y por Dios, es un conocimiento resultado de la experiencia de vida, de la observación, de la elección del bien y de la unión con Dios. En cambio, la elección del mal oscurece la inteligencia y precipita hacia la necedad, la ceguera y la ignorancia.
Así pues, podemos afirmar que existe una sabiduría que se adquiere con la experiencia y los años, como aquel anciano que sin haber estudiado sabe y reconoce lo que está bien o mal y que ayuda o afecta en la vida; segundo, reconocemos una sabiduría fruto del estudio y de la preparación, que, aunque grande y valiosa, es limitada porque no podemos llegar a las últimas causas con la sola inteligencia; y tercero, existe una sabiduría divina, comunicada por Dios y ofrecida al hombre como un don. De hecho, la reconocemos como el más excelente de los dones del Espíritu. Esa sabiduría nos ayuda para ejercer un recto juicio en todas las cosas, especialmente en las que son de mayor relevancia para nuestra salvación. Para las cosas temporales un recto juicio ya es muy valioso, pero éste, acompañado por la sabiduría es mucho más excelente.
El Texto del Evangelio nos presenta una parábola más para hablarnos del Reino de los cielos. Sobre todo, nos recalca una cualidad necesaria que nos permitirá participar en ese Reino: ser sabios y diligentes. El Reino de Dios lo encontramos presente en dos momentos: en esta vida y en la otra; en esta se necesita el esfuerzo y la sabiduría para llegar a su posesión plena; y en la otra vida se dará la vivencia en plenitud, por eso la imagen de la espera del esposo, su llegada y la entrada al banquete.
San Mateo nos presenta en esta parábola una gran cantidad de binomios o de términos antagónicos: sabias/necias, dormir/despertar, vender/comprar, abrir/cerrar. En el Evangelio vemos reflejadas estas actitudes en las diez vírgenes, que, ante el desconocimiento de la llegada del esposo, cinco de ellas se prepararon: “junto con sus lámparas tomaron aceite en las aceiteras” (v. 4). Las otras cinco, en cambio, solo llevaron su lámpara. Podríamos decir que, estas últimas, viven del momento, del hoy, no piensan en el mañana, no tienen la sabiduría para pensar en el futuro.
El mensaje dado por la parábola termina mostrando que solo las jóvenes que estaban preparadas entraron al encuentro del Esposo, para las demás, la puerta estaba cerrada. Esta expresión nos parece, tal vez, demasiado exigente para oídos y ojos demasiado complacientes. Pero, ese lugar en la vida eterna se va ganando y preparando ya desde esta vida; debemos reconocer que Dios quiere que todos participemos del banquete de su Reino, pero debemos estar atentos para que la necedad, no nos impida alcanzar aquel bien.
Hoy más que nunca, la Iglesia debe recordar que hay bienes más grandes, por los cuales vale la pena empeñarse; y también, debe recordar que Dios nos ha ofrecido el don de la sabiduría para orientar y prever lo que realmente vale, cuando todo ha perdido valor. Hoy la invitación de la Iglesia debe ser la misma que la de su Señor: “Velen, porque no saben el día ni la hora”.
