¿Qué viene?
Atrapados
Sean Osmin HAMUD RUIZ
La marca Morena tiene lo suyo.
La radicación de los programas sociales a nivel constitucional, el incremento de los volúmenes de recursos financieros que año con año ejecutan, la promesa de justicia y seguridad, así como la falta de una estrategia y propuesta inteligente por parte de la oposición, hace que, dependiendo la región o el estado que se mida, mantenga una proporción, la más grande, del pastel electoral para el futuro inmediato.
Sin embargo, esa cantidad de poder y posibilidades acumulados hacen que, en perjuicio de ellos mismos, leviten y pierdan la perspectiva de una realidad que ya ha comenzado a pasarles factura.
La percepción de inseguridad sigue siendo todo un tema. No importa que se anuncien bajas del 50% en el número de homicidios dolosos en el país, cuando el resultado publicado este mes de la Encuesta Nacional de Victimización y Percepción sobre Seguridad Pública dice que el 75.6% de la población considera inseguro el municipio o demarcación territorial donde vive (en Colima todavía más alto que el promedio, 75.9%), pues…
La salud. La gobernadora dice tener los almacenes al 90% de suficiencia de medicamentos, sólo que, según algunas fuentes, el catálogo pasó de 2,300 ítems a 600. Ni con una cuarta parte pueden decir que están al 100. Ya no hablemos de las condiciones de la infraestructura, pues para tener que anunciar una inversión de 100 millones solo para la rehabilitación del Hospital Regional, pues…
La economía, como muestra, un botón. La secretaría de desarrollo económico en el estado presume un 1.6% de tasa de desocupación. Lo que no presumen es el 43.1 % de tasa de informalidad. Si de ese tamaño son los empleos informales, pues…
Ahí está la realidad y es contundente. Lo muy malo es que, además de que no ha habido un solo momento en que se reconozca que hay problemas (incluso la gobernadora confesó que le dijo a la Presidenta que nada necesitaba ya de ella), obviamente en sus probables candidatas y candidatos para contender la próxima elección, no encontramos una mínima inflexión que marque un rumbo distinto. No hay misterio, la continuidad va, con todo y que estén en sí mismos ATRAPADOS.
MICROCUENTO
Estado de alerta, hasta vigía el primer día. Completa atención a la información y el comienzo de las previsiones necesarias. Voltear los ojos al cielo cada hora al menos. Nada, ni frescor. Polo nada más nos dejó el susto, gracia a Dios.
