Paracaídas
Las lecciones del pico y de la pala
Rogelio GUEDEA
Más allá del cariz político implícito en la acción de los manzanillenses que abrieron con picos y palas el tramo Miramar-Peñitas el pasado domingo, donde se había prometido un hermoso malecón, que luego de más de dos años no terminó de llegar, ocasionando estragos en la movilidad ciudadana, lo cierto es que esto representa un duro golpe para los encargados de esta obra inconclusa y la autoridad responsable de la misma.
Cansados de esperar que la promesa se cumpliera y que se pudiera transitar libremente por ese tramo sin tener que recorrer el sinuoso libramiento Miramar, los ciudadanos manzanillenses se congregaron para enviarle un mensaje contundente a la autoridad propia y extraña al abrir el camino que tantos inconvenientes de conectividad les estaba ocasionando.
El proyecto del Malecón Miramar, a cargo de Asipona Manzanillo, sufrió varios descalabros durante su proceso, una primera etapa que al parecer contemplaba un muro de contención, ciclovias, banquetas y dos carriles de circulación, que se malograron, y una segunda etapa que fue todavía más desastrosa porque la licitación terminó desierta y sin adjudicación.
De tal modo que de no llegar los manzanillense con sus picos y palas para abrir ese tramo, ese tramo habría quedado inoperable por quién sabe cuántos años más, dándole al traste incluso al turismo del puerto y a su actividad comercial, tan importante.
Y uno, al ver cosas como esta, no tiene más remedio que preguntarse: ¿por qué derrochar poquita ineficiencia si se puede derrochar por montones? Es comprensible que los que tenían que utilizar el sinuoso libramiento Miramar en sus traslados diarios quedaron hartos de esta situación y por tanto entendible la respuesta que le dieron al problema, aun cuando ahora Protección Civil haya advertido del peligro que existe de transitar por ese tramo amenazado ahora por algún inesperado socavón.
Pero eso ya no importa en este momento pues el mensaje ciudadano es contundente y la lección mayúscula: la ineficiencia llega hasta donde el hartazgo quiere.
—
ROGELIO GUEDEA
rguedea@ucol.mx
rguedea1974@gmail.com
website: www.rogelioguedea.com
twitter: @rogelioguedea
