Genio y Figura
No nos espantemos
Francisco BUENROSTRO
Dicen que “de la moda, lo que te acomoda”, algo que cada quien, en su tiempo, en su momento, entendía perfectamente, pero que, conforme van pasando las nuevas generaciones, nos cuesta más trabajo aceptar, sin ponernos a reflexionar cuál es nuestra verdadera responsabilidad como personas que, se supone, tenemos la madurez para orientar y guiar a quienes les vamos a heredar este mundo.
Admito que puede ser hasta traumático para algunos de mis contemporáneos acostumbrarse a las llamadas batallas de farmear aura, donde los contrincantes buscan hacer acciones para acumular puntos de carisma, estilo, seguridad o presencia ante los demás, pero seamos sinceros, en nuestra época había batallas de breakdance, quizás más rítmicas y con cierto grado de complejidad artística, pero a los jóvenes de hoy pudieran parecerles también muy ridículas, son puntos de vista permeados por la interacción generacional.
Otro ejemplo son los autodenominados therians, que, básicamente, se identifican de forma profunda, a nivel psicológico o espiritual, como un animal no humano, algo que nos puede sonar muy raro, pero no hay que olvidar que en la antigüedad las tribus adoptaban personalidades de animales a través del totemismo y los animales de poder. Esto servía para buscar guía espiritual, representar la identidad del grupo y conectar con las fuerzas de la naturaleza.
Y así podemos seguir con muchos ejemplos, pero lo que nos debe quedar claro es que las nuevas generaciones buscan expresarse, identificarse y encontrar su propio camino; nada alejado de lo que ha hecho la humanidad desde que existe, es sólo que pretendemos olvidar nuestro pasado y sólo juzgar el presente.
Si realmente queremos entender a las nuevas generaciones, sin pretender educarlas, controlarlas o marcarles línea, tenemos que empezar por ser más empáticos, ponernos en su lugar y entender que ya no vivimos en el mundo que crecimos y seguro que el mundo de ellos, de los jóvenes de ahora, seguirá creciendo a pasos agigantados, por el desarrollo tecnológico, los cambios de paradigmas sociales y muchos otros factores que nos llevan a un futuro diferente, quizás no peor ni mejor, sólo diferente.
Tal vez la mejor forma de resumirlo sea la canción de La Maldita Vecindad y Los Hijos del Quinto Patio, “Pachuco”, cuya letra versaba: ¡Hey, pa’! Fuiste pachuco, también te regañaban. ¡Hey, pa’! Bailabas mambo, tienes que recordarlo.
Porque no nos espantemos, contrario a lo que muchos podamos creer, no siempre tiempos viejos fueron mejores, tal vez es sólo que así los recordamos y está bien, pero respetemos el derecho de los demás a no pensar igual que nosotros y a seguir su propio camino, sea cual sea, tal vez no mejor, ni peor, simplemente suyo.
