¿Qué viene?
Enfoque
Sean Osmin HAMUD RUIZ
Estuvo este pasado fin de semana la presidenta Sheinbaum en nuestro estado. Varios apuntes se pueden hacer de esta visita.
El primero, es la octava vez que viene, sin duda considera a Colima, particularmente a Manzanillo, un nodo estratégico de lo que puede ser su legado de infraestructura y plataforma de desarrollo industrial y económico.
El segundo, la noticia del inicio de operaciones de la nueva planta de generación de energía de ciclo combinado de CFE, es una muy buena noticia. Solo un matiz, con las ventajas que ofrece la geografía local, creo que tendríamos que apostar más por energía solar y undimotriz, seguir atados a los combustibles fósiles tiene sus desventajas. Pero sin duda, lo escribí desde que se conoció el proyecto de expansión del puerto, era indispensable la generación de energía eléctrica para hacer viable esta inversión.
El tercero, el hospital para Manzanillo. Esta obra había sido postergada por no sé qué razones, seguro estoy que todas ellas menores. El empuje económico del puerto, la extraordinaria recaudación que representa la aduana y el volumen de trabajo formal que se genera en este municipio, además de justificar y facilitar la decisión de una obra así, hacía inexplicable su aplazamiento. Con sarcasmo dije hace poco que de tantas primeras piedras que se habían colocado, tal vez ya iba la mitad de construcción. Deseo la contundencia de esta vez y enhorabuena para los manzanillenses.
Cuarto. Ni duda cabe, EsRosi. La alcaldesa del puerto fue coprotagonista junto con la gobernadora. Atenciones, momentos, fotos, ella sonriente y contenta de contar con el apoyo presidencial. Lástima por los damnificados (ojo Virgilio), pero no importan las denuncias por actos anticipados de campaña, ni que Manzanillo sea epicentro de la violencia en el estado, ni las constantes denuncias públicas que se han hecho por lo que algunos consideran el despilfarro de recursos en festivales, conciertos y etc., EsRosi. Para la presidenta y la gobernadora, como dice la canción, su gusto es, qué pena que sigamos siendo testigos de este rompimiento institucional, donde hay preferidos y segregados. Unos de la mano, otros detrás de la valla, otros más ni siquiera invitados. Signo inequívoco de estos tiempos políticos donde, persistiendo en sus formas, no mueven ni un centímetro su ENFOQUE.
MICROCUENTO
Abro los ojos y la nada. Desorientado, confundo direcciones y posición. Esta sensación de conciencia choca con la esquiva realidad que no logro ubicar. Sin miedo, pero con ansiedad, me doy cuenta. Me está consumiendo. Lo conocí y me resistí a enfrentarlo, Ahora este leviatán me disuelve
