Opinion

¿Qué viene?

Presidenta

Sean Osmin HAMUD RUIZ

Escribo esto sin saber qué dirá la primera mandataria en su mañanera de hoy. Más allá de si se estuvo de acuerdo o no en su estrategia para hacer frente a la petición del gobierno estadounidense para llevarse a Rocha y compañía, que se basó en la repetición ad infinitum de “Pruebas, pruebas, pruebas…”, con la entrega voluntaria de Gerardo Mérida (ex secretario de seguridad) y de Enrique Díaz (ex secretario de finanzas), funcionarios de los que no se puede negar la cercanía con el gobernador con licencia, esta se diluye y con ello va directamente al caño.

Entendamos que en la operación criminal que imputa el sistema judicial gringo a este grupúsculo, la complicidad y alianza indispensable para los criminales en operación cotidiana, por lógica, requería de la información que les compartiera el área de seguridad gubernamental referente a patrullajes, operativos, investigaciones en curso, todo aquello que pudiera servir para que tranquilamente llevaran a cabo sus acciones dolosas. Y, por otro lado, como complemento a la pinza, el manejo, distribución y lavado de la enorme cantidad de recursos financieros que se acostumbran en estos tratos. Dos pilares indispensables. Columnas básicas para poder garantizar que todo fluyera suave y funcionalmente.

Es válido especular que su decisión para entregarse va motivada por aquel dicho que reza que el “hilo se rompe por lo más delgado”. Si observamos la vehemencia de la presidenta en su defensa de Rocha, que hasta hizo declarar a su estrella más brillante, el secretario García Harfuch, que no había indicios en el país para poder entablar alguna acción en contra de este personaje tan querido por su compadre y amigo, López Obrador, resulta de sentido común que ambos prefirieron la negociación personal y directa que convertirse en chivos expiatorios.

La mazorca se desgrana, sin el control de Sheinbaum (vasta ver los reclamos de Noroña) y abre una vía distinta a la deseada por la presidenta. El camino de los que entregarán testimonios, nombres, pruebas. Será interesante escuchar a la PRESIDENTA.

P. D. Respetuosamente le digo a quien corresponda, censurarme no resuelve ni mejora la situación en la que se encuentra nuestro querido Colima. Seguiré siendo crítico y propositivo. Y tiendo mi mano, siempre he dicho que la mejora de nuestro entorno es responsabilidad de todos. Mejor esforcémonos en hacer lo que nos corresponde y no gastemos energía en querer callar voces. Esta es mi invitación.

MICROCUENTO

Partiendo de la oscuridad más profunda de mis reflexiones, sometiéndome al escrutinio propio, severo y confrontativo, concluyo: hay que seguirle, porque así como digo una cosa, digo la otra.

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