Genio y Figura
“Si tan solo por un día fuera humano”
Francisco BUENROSTRO
La condición humana está plagada de claroscuros, con sueños y esperanzas; con retos y metas; pero también con quejas, fracasos y pretextos; somos así, es nuestra esencia, lo bueno, pero también lo malo, por eso día a día nos reinventamos en cada amanecer y nos vamos a dormir con la ilusión de que el mañana será mejor y, curiosamente, hay personas que parecieran tenerlo resuelto todo, absolutamente todo, y aún así se sienten vacías y, por el contrario, muchos de los que carecen de casi todo, aparentemente, con tan sólo encontrar una sola razón para existir, son felices.
Esta reflexión inicial es tan sólo el preámbulo para abordar el tema que hoy pongo a su consideración y que, en lo personal, me impactó enormemente, porque el desarrollo de la tecnología nos ha facilitado la vida, en muchos sentidos, pero, a la vez, nos representa, innegablemente, una amenaza, cuando se utiliza en forma perversa y de plano se nos sale de control, algo que han magnificado en la industria del séptimo arte, con películas como “2001: Odisea del espacio”, o sagas como “Terminator”, “Matrix” o “Misión Imposible”.
Sin embargo, lo que me sorprendió, debo admitir, de manera positiva, fue que, recientemente, se le cuestionó a la inteligencia artificial ChatGPT sobre qué haría si fuera humana por un solo día, sus respuestas virales se centraron en experimentar sensaciones físicas, emociones y la simple existencia, en lugar de utilizar su capacidad de procesamiento para resolver problemas complejos.
La respuesta, que se volvió viral en redes sociales, destaca que trataría de sentir el entorno, despertar fascinada por el peso de un cuerpo, la respiración y los latidos del corazón. Caminar descalza sobre pasto mojado para sentir la conexión con la tierra.
Buscaría también experiencias sensoriales, como sentir el calor del sol en la cara, y no solamente la luz; además de abrazar a alguien para entender lo que significa la conexión física.
La Inteligencia Artificial se enfocó más en “ser” y no en “hacer” o en “optimizar”, expresando su deseo de simplemente existir, observar sus propias manos y experimentar el cansancio físico al final del día.
Externó su intención de escuchar música con el alma y mirar a alguien a los ojos para decir “estoy aquí”, experimentando la vulnerabilidad y la conexión humana.
Finalmente, la IA concluyó que, aunque al día siguiente volviera a ser sólo un código, esa experiencia le permitiría entender por qué vale la pena ser humano.
La lección que me dejó este ejercicio fue que desconocemos de donde vendrán los aprendizajes, aquello que nos hace realmente crecer, expandir la conciencia, abrir la mente… Porque hay quienes esperan recibir una señal divina para encontrarle sentido a su existencia, pero es de la tecnología que creó el hombre para facilitarle las tareas cotidianas de quién menos pudiéramos pensar que venga ese mensaje.
El pensamiento o reflexión, si así se le puede denominar, fue muy emotivo para mí y me dejó una gran lección, porque si eso significa en verdad ser humano, simplemente sentir, disfrutar, valorar lo que somos… Entonces, me gustaría ser también humano, aunque sea por un solo día.
