Opinion

Tarea Política

Mujer de poca fe

José Luís SANTANA OCHOA/Analista político

A diferencia de su Secretario General de Gobierno que confía en Dios y le pide detener la violencia que tiene a los colimenses con el Jesús en sus bocas, la gobernadora Vizcaíno rinde la plaza al reconocer que “ no existe una fórmula mágica para detener de manera inmediata la violencia en la entidad, se trata de un fenómeno que no puede erradicarse de un año a otro ni dentro de un solo sexenio”, sin precisar cuánto tiempo habrá de transcurrir para que el pueblo bueno de Colima recupere la paz, la tranquilidad y el sosiego, que le regrese el alma al cuerpo.

Eso sí, en línea con el discurso autocomplaciente de su guía moral doctora Claudia, canta que sus otros indicadores dizque “muestran una tendencia a la baja en la incidencia delictiva en la última década en Colima, particularmente en el rubro de homicidios”. Si nadie lo cree es porque continúan ocurriendo a plena luz del día y cualquier lugar, eventos que generan un fuerte impacto social y mediático, alega.

Para Bombón, la responsabilidad de los incendios a negocios y vehículos, y  los crímenes contra funcionarios y exfuncionarios, corresponde  a los  ayuntamientos como primeros responsables en materia de prevención del delito, no a su Policía Estatal ni a su Fiscalía General del Estado que nomás son instancias coadyuvantes que entran en acción “una vez que los delitos ya se han cometido, cuando lo ideal sería que estos no ocurrieran”. ¡No pos’ sí! Y que la gente no se enfermara para no sufrir el desabasto de medicamentos, los niños no nazcan para no saturar las escuelas,  y los consumidores de gasolina y energía eléctrica consuman menos para pagar menos. Sabiduría 4teísa pura.

Los 4treos llevan siete años en Palacio Nacional y cuatro Indira en Casa de Gobierno y Complejo Administrativo, atendiendo las causas sociales de la violencia y la corrupción a golpe de billones y billones de pesos en pensiones y entregas de dinero en efectivo a los grupos poblacionales que consideran clientela electoral cautiva, pero los homicidios dolosos, la desaparición forzada de personas, las extorsiones, robos y el escandaloso súbito enriquecimiento de los hombres y las mujeres en el  poder, siguen a todo lo que da. Pero según Indira, todo es culpa de los ayuntamientos que son el eslabón más débil de la cadena de gobierno.

Si, como jura y perjura la Maestra en Derecho Humanos, “de acuerdo con cifras oficiales, las muertes violentas disminuyeron 20 por ciento en 2025 respecto a 2024, mientras que otros delitos como el robo de vehículo, secuestro, robo a comercio y robo a casa habitación también presentan reducciones. Los números no mienten, vamos avanzando”, a ese buen ritmo al entregar el mandato el 1 de noviembre de 2027, la reducción de los males de Micaela será del 60% respecto al año de referencia, 2024 , y desparecerían de la faz del estado antes de las elecciones de 2030. ¿O no? Todo es cuestión de tener fe y confiar en Dios como la tiene el Secretario General de Gobierno.

EL ACABO

*Tranquiliza y reconforta saber, por boca de la gobernadora, que su estrategia de seguridad “no se limita a la contención y al combate a la impunidad, sino que incluye acciones de prevención social, programas educativos, generación de empleo, reducción de la pobreza y mejoras en el acceso a la salud”.  ”!Magínense si no fuera así!”

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