Culturizando

De sal al copal: qué simboliza cada uno de los elementos de la ofrenda para el Día de Muertos

*Aunque en las ofrendas se suelen colocar los alimentos favoritos de los fallecidos, también deben contar con una serie de objetos imprescindibles

Redacción – Dimensión

Durante finales de octubre y los primeros días de noviembre, las familias mexicanas colocan ofrendas para recibir a sus seres queridos que fallecieron.

El Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas (Inpi) indica que la ofrenda del Día de Muertos, tal y como la conocemos, es una mezcla cultural entre elementos europeos, como las flores, velas y ceras, e indígenas, por la presencia de copal, comida y flor de cempasúchil.

Aunque en las ofrendas de Día de Muertos se suelen colocar los alimentos favoritos de los fallecidos, los altares deben tener ciertos elementos imprescindibles para recibir a las ánimas, detalla el Inpi.

¿QUÉ DEBE TENER UNA OFRENDA DE DÍA DE MUERTOS?

El Inpi indica que los elementos imprescindibles en las ofrendas para el Día de Muertos son los siguientes:

AGUA

La institución detalla que el agua es considerada “la fuente de la vida” y se ofrece para que las ánimas mitiguen su sed después de un largo recorrido y para que fortalezcan su regreso.

Además, en algunas culturas, el agua también simboliza la pureza del alma.

SAL

La sal es considerada como un “elemento de purificación” y sirve para que el cuerpo no se corrompa durante su viaje de ida y vuelta del siguiente año.

VELAS Y VELADORAS

La flama de las velas y veladoras simboliza la “luz, fe y esperanza”, indica el Inpi.

Además, la luz de las velas es una guía para que las ánimas puedan llegar a sus antiguos lugares y alumbrar el regreso a su casa.

En diversas comunidades indígenas se coloca una vela por cada persona fallecida, por lo que el número de veladoras que tendrá el altar depende de las almas que quiera recibir la familia.

El Inpi también detalla que si los cirios o velas son moradas, indican duelo; y si se colocan cuatro en forma de cruz, representan los cuatro puntos cardinales para que el ánima pueda orientarse en su camino a casa.

COPAL E INCIENSO

El copal era ofrecido por los indígenas para sus dioses, debido a que el incienso no se conocía, pues llegó con los españoles.

En las ofrendas, el copal limpia el lugar de los malos espíritus para que el alma pueda entrar a su casa sin ningún peligro.

FLORES

Las flores, gracias a sus colores y aroma, son símbolo de festividad, pues adornan y aromatizan el lugar durante la estancia de la ánima.

De acuerdo con el INPI, el alhelí y la nube son elementos indispensables en la ofrenda, debido a que simbolizan pureza y ternura, además de que acompañan a las ánimas de los niños.

Otra flor importante es el cempasúchil, pues se acostumbra a colocar sus pétalos para guiar al difunto a la ofrenda.

PETATE

En las ofrendas, el petate permite que las ánimas descansen y también cumple la función de mantel para colocar los alimentos de la ofrenda.

IZCUINTLE

El perrito Izcuintle es quien ayuda a las almas a cruzar el caudaloso río Chiconauhuapan, el cual, de acuerdo con el Inpi, es el último paso para llegar al Mictlán.

PAN

El pan simboliza el “cuerpo de Cristo” y es uno de los elementos más preciados en el altar.

GOLLETE Y CAÑAS

Los golletes, panes en forma de rueda, se colocan en las ofrendas sostenidos por trozos de caña.

En la ofrenda, los golletes simbolizan los cráneos de los enemigos vencidos y las cañas las varas donde se ensartaban.

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