Puerto

Alza del precio del bunker presiona la rentabilidad del sector portacontenedor

Por otro lado, la transición hacia combustibles limpios enfrenta restricciones de oferta

Redacción – Dimensión

El reciente repunte en los precios del bunker, gatillado por el conflicto en Medio Oriente, está configurando un nuevo foco de presión para la industria del transporte portacontenedor. Según el último informe de MSI, el alza del petróleo —y en particular del VLSFO, que supera los US$900 por tonelada— podría erosionar de forma significativa la rentabilidad de las principales líneas navieras si se mantiene en los niveles actuales.

Un ejercicio de simulación incluido en el reporte ilustra este riesgo. Al reemplazar los precios promedio de bunker del segundo semestre de 2025 por los valores observados en marzo de 2026, los costos operativos de líneas navieras como Maersk y Hapag-Lloyd habrían aumentado considerablemente. “Bajo este escenario contrafactual, los gastos operativos habrían sido notablemente más altos en el tercer y cuarto trimestre, y ambas navieras habrían registrado pérdidas operativas”, señala el análisis.

Si bien las líneas navieras cuentan con mecanismos para mitigar este impacto —principalmente a través de recargos por combustible—, el traspaso de costos no está garantizado. MSI estima que, para compensar completamente el efecto negativo sobre el EBIT, sería necesario aplicar un recargo universal del orden de US$160 por TEU. No obstante, advierte que “aunque las tarifas de flete suelen subir cuando aumentan los precios del bunker, esto no siempre ocurre”, lo que introduce un riesgo adicional en un contexto de alta volatilidad.

El problema se agrava porque el shock sobre los costos es transversal a toda la red operativa: “Mientras los precios del bunker se mantengan en los niveles actuales, las líneas navieras enfrentarán un impacto de costos en toda su red, sin garantía de que las tarifas suban en todas las rutas”, indica el informe.

DÉFICIT ESTRUCTURAL AFECTA A COMBUSTIBLES ALTERNATIVOS

En hubs clave como Singapur, los volúmenes de abastecimiento de combustibles alternativos se han mantenido estables, aunque por debajo de los niveles alcanzados el año anterior. Al mismo tiempo, tanto el VLSFO como el GNL han registrado alzas relevantes, impulsadas por temores de escasez y preocupaciones sobre seguridad energética.

En este contexto, MSI subraya una limitación estructural: “todos los combustibles basados en fósiles —incluidos los biocombustibles— son vulnerables a shocks de los precios de energéticos”. Sin embargo, la transición hacia alternativas más limpias enfrenta restricciones de oferta. “Actualmente no existen suministros suficientes de combustibles verdes para permitir una sustitución significativa, incluso cuando la brecha de precios se reduce”, añade el reporte.

A pesar de este escenario, el GNL continúa posicionándose como la opción más madura en el corto plazo. La actividad de construcción de buques de suministro de GNL sigue concentrada en astilleros asiáticos, reflejando confianza en su viabilidad, especialmente en hubs de bunkering consolidados como Singapur. Esta tendencia también se observa en la construcción de buque de combustible dual, aunque con un ritmo irregular debido a la incertidumbre regulatoria en torno a la descarbonización.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *