Sarampión, una enfermedad reemergente en México
“México es uno de los países que contaba con la certificación de erradicación de sarampión, pero lamentablemente estamos en próximas fechas de perderlo, de acuerdo al reporte que emite la Organización Mundial de la Salud”: Dr. Fabián Rojas
Redacción – Dimensión
Hasta el 5 de febrero de 2026, la Dirección General de Epidemiología de la Secretaría de Salud federal reportó 106 casos acumulados de sarampión en Colima, con 81 confirmados desde que se detectó el brote en el 2025. A nivel nacional, la cifra ya supera los 8 mil casos, lo que encendió las alertas sanitarias y motivó el reforzamiento de las campañas de vacunación contra una enfermedad que se creía bajo control gracias a las vacunas.
El sarampión, explicó el profesor-investigador de la Universidad de Colima, Fabián Rojas Larios, es una enfermedad que causa el virus oaramixovirus del género Morbillivirus, y aunque por mucho tiempo se pensó estaba controlada, hoy se considera una enfermedad reemergente por dos situaciones: había sido contenida por años y, sobre todo, porque es una enfermedad prevenible por vacunación.
“Los últimos brotes que causaron mayor mortalidad fueron previos a los años 70, y gracias a la vacunación empezaron a disminuir. No hemos dicho que el sarampión haya desaparecido, solo que se había controlado. México es uno de los países que contaba con la certificación de erradicación de sarampión, pero lamentablemente estamos en próximas fechas de perderlo, de acuerdo al reporte que emite la Organización Mundial de la Salud (OMS)”.
¿POR QUÉ SE PRENDIERON LAS ALARMAS EN EL PAÍS?
De acuerdo con Fabián Rojas, las alarmas se activaron en el país porque el sarampión es una enfermedad controlable por vacunación; es decir, que las personas dejaron de vacunarse. Otra razón es porque su nivel de contagio es mayor que el COVID. “Un paciente con sarampión, en la fase de lesiones activas puede llegar a infectar de 18 a 21 personas, mientras que el COVID podría infectar de dos a cinco personas, por eso es tan importante disminuir las cadenas de contagio”.

SÍNTOMAS DE LA ENFERMEDAD
Uno de los principales síntomas comentó es la infección de vías respiratorias altas, fiebre, lesiones maculopapulares; es decir, manchas planas, rojas y pápulas, que son pequeños granos con volumen que se extienden de pies a cabeza, “normalmente vamos a tener la característica de la lesión en las partes retroauriculares (parte trasera del odio) y en la zona del cuello y éstas se van a empezar a incrementar; suelen ser más visibles cuando ya se extienden en tórax y espalda”.
Al hablar de síntomas dijo que en Colima, un estado del trópico y donde el dengue es endémico, hay que considerar también que los síntomas de estas dos enfermedades son muy similares y que tanto el dengue como el sarampión son males causados por virus.
Las manchas, que pueden iniciar como lesiones o como un pequeño sarpullido, generan comezón. No solo las pueden presentar menores de cinco años, sino también pacientes jóvenes en edad trabajadora, de los 20 a los 30 años.
Otro de los síntomas es la conjuntivitis, así como la aparición de lesiones en la cavidad oral conocidas como manchas de Koplik, que pueden confundirse con una infección en las amígdalas, pero que solo personal de salud capacitado puede identificar correctamente.

CUIDADO DE UN PACIENTE CON SARAMPIÓN
El profesor universitario compartió que al paciente se le da tratamiento solo para los síntomas; es decir, disminuir la fiebre y el malestar general, mientras que el tratamiento más importante es el aislamiento para evitar contagios. “Si tengo un familiar con sarampión, es importante el uso de cubrebocas, y lavado o higiene en las manos con alcohol y gel”.
Otra medida cautelar de higiene para evitar el contagio, sobre todo cuando se tienen menores de edad o pacientes que viven con VIH o tienen un estado de inmunosupresión, es separar la ropa del enfermo de sarampión del resto de la familia, lavar sus utensilios muy bien con agua y jabón o cloro para inactivar el virus, “porque normalmente cuando están en un utensilio o en el ambiente pueden llegar a vivir más de dos horas, por eso que es tan contagioso, y si estamos en un espacio cerrado o con una convivencia continua, el contagio puede ser mayor”.
Una vez detectados los síntomas del sarampión, compartió el investigador, es importante acudir al Centro de Salud o a una Unidad Médica Familiar y hacerse un estudio epidemiológico, “que consiste en hacer un hisopado nasofaríngeo, como se hacía en COVID, una muestra sanguínea y esperar el resultado”.
Mientras no se cuente con un resultado médico, se deben mantener las medidas de aislamiento. Asimismo, aun cuando se conserve un buen estado de salud -agregó Fabián Rojas-, es importante acudir a las unidades de salud para la aplicación de la vacuna SRP o SR. “Actualmente, la indicación es que cualquiera de las dos puede utilizarse como refuerzo. En el caso de las personas adultas que ya completaron su esquema de triple viral, se recomienda aplicar únicamente la vacuna SR; sin embargo, si no se cuenta con ella y se ofrece la triple viral, también puede administrarse. En cuanto a niñas, niños y adolescentes, es fundamental revisar sus cartillas de vacunación para verificar que tengan su esquema completo”.
