Prioridades del Congreso para 2026: Reforma electoral, jornada de 40 horas y seguridad
La presidenta de la Mesa Directiva del Senado, Laura Itzel Castillo, señaló que el análisis de la reforma electoral no se hará apresuradamente, sino mediante el conceso
Redacción – Dimensión
De cara al 2026, el Congreso de la Unión se prepara para discutir una agenda intensa de reformas estructurales que concentrará los principales debates políticos y parlamentarios del país. La reforma electoral, impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum, se perfila como el eje central del próximo periodo ordinario de sesiones, tanto en la Cámara de Diputados como en el Senado.
La mayoría oficialista ha planteado revisar el sistema de representación proporcional, reducir el financiamiento público a partidos políticos y redefinir atribuciones del Instituto Nacional Electoral (INE) y de los organismos públicos locales electorales, con la mira puesta en los comicios intermedios de 2027. El alcance constitucional de estas propuestas anticipa una discusión de alto voltaje con las fuerzas de oposición.
Otro de los temas prioritarios será la agenda laboral, particularmente la iniciativa para reducir la jornada de trabajo de 48 a 40 horas semanales, una demanda histórica de sindicatos y organizaciones sociales que implicaría cambios de fondo a la Ley Federal del Trabajo y al modelo de relaciones laborales en el país.
En el terreno constitucional, Morena prevé retomar iniciativas para la eliminación del fuero a legisladores y altos funcionarios, así como el fortalecimiento de mecanismos de participación ciudadana, incluida la revocación de mandato.
La seguridad y la justicia también ocuparán un lugar central en la agenda. Se anticipa la discusión de reformas al sistema penal, ajustes a sanciones por delitos de alto impacto y propuestas polémicas como esquemas especiales de protección para jueces que conozcan casos vinculados con delincuencia organizada, en un contexto de persistente violencia e impunidad. Las más recientes reformas en materia judicial dejaron pendiente la figura de jueces sin rostro, por lo que se prevé que sea retomada su discusión el próximo año.
Desde San Lázaro, el coordinador de los diputados de Morena y presidente de la Junta de Coordinación Política, Ricardo Monreal Ávila, ha señalado que la Cámara de Diputados se prepara para un arranque de año con una agenda legislativa “robusta”, que contempla al menos siete reformas principales y otros proyectos en análisis. Entre ellos destacan la reforma electoral, la reducción de la jornada laboral, cambios al Código Penal Federal y la modernización de la justicia administrativa.
Monreal ha adelantado que la reforma electoral podría ser el primer gran tema del periodo ordinario que inicia el 1 de febrero de 2026, e incluso no descartó la convocatoria a un periodo extraordinario si el Ejecutivo remite la iniciativa antes del inicio formal de sesiones. También ha subrayado la necesidad de mantener coordinación con el Ejecutivo y reforzar la comunicación con los ciudadanos sobre el trabajo legislativo.
En el Senado, la presidenta de la Mesa Directiva, Laura Itzel Castillo, ha definido la reforma electoral como el “platillo fuerte” del próximo año legislativo y ha insistido en que su análisis no se realizará de manera apresurada, sino mediante un proceso de debate amplio y construcción de consensos. Ha advertido, además, que cualquier modificación deberá preservar la representación de las minorías, incluso si se discute una eventual reducción del número de legisladores.
Por su parte, el coordinador de Morena en el Senado, Adán Augusto López Hernández, ha señalado que la bancada se concentrará en avanzar las reformas estructurales pendientes, con disciplina parlamentaria y prioridad al trabajo en comisiones y en el pleno. Además de la reforma electoral, reconoció que el Senado deberá procesar minutas provenientes de la Cámara de Diputados y ajustes al marco jurídico en materia de justicia y derechos.
Con este panorama, el Congreso de la Unión se encamina a un 2026 decisivo, marcado por debates constitucionales, negociaciones políticas complejas y reformas que definirán el rumbo institucional, económico y electoral del país en la antesala de las elecciones de 2027.
